ESCAPADA A LAS RIAS ALTAS

Un fin de semana para conocer las rías altas siempre merece la pena.

Son varios los alojamientos rurales que hay en la zona. Finalmente nos decantamos por una extraordinaria oferta de dos noches con alojamiento, desayunos y cenas por 150€ en O Vilar. En nuestro caso era temporada baja pero la oferta de la zona ofrece buenos precios.

Esta es una casa con un entorno muy bien cuidado y respetando el paisaje arquitectónico de la zona. Cerca de Cariño y Ortigueira.

Los desayunos y cenas se componen de productos caseros en casi su totalidad. Pan, bizcocho, mermelada, queso fresco, zumo de naranja natural, membrillo. Las cenas eran muy caseras, cocina sin florituras pero dejaban notar la buena mano de Pilar.

Nunca olvidaré el paisaje inmóvil que veíamos a través de la cristalera del comedor mientras desayunábamos. Nada se movía, era como si alguien hubiese pulsado el botón de “pause” y aquello se hubiera convertido por arte de magia en un inmenso mural fotográfico.

La amabilidad, simpatía y charla sin cuartel que nos ofreció Manuel, su propietario, desde el primer instante, fue sin duda un valor añadido difícilmente igualable.

Es difícil delimitar geográficamente y sin molestar a nadie, los limites reales de lo que se dice en llamar las “Rías altas”. En mi caso nuestro primer destino de cara a establecer el límite por el Oeste fue el Faro Frouxeira en las inmediaciones de Valdoviño. Aunque finalmente rematáramos nuestro viaje de vuelta en el Cabo Prior y la playa de Doniños en Ferrol. Realmente ninguna de estas zonas muestran la grandeza y singularidad de lo que son las Rías Altas.

Si me tuviera que pronunciar, diría que las Rías altas comienzan en Valdoviño y rematan en Estaca de Bares. Pero no creo que debamos entrar en este tipo de debates…

Antes de continuar diré que a todos los lugares se puede llegar con coche. Las pequeñas caminatas se limitan a pocos metros desde donde se estaciona el vehículo por lo que es una zona muy apta y visitable para todas las edades. Existen también rutas de senderismo a las que lógicamente hay que dedicar y disponer de más tiempo.

Aprovechamos la tarde del viernes iniciando nuestro periplo en el Faro Frouxeira. Un faro diferente, sin duda, con sus colores azules y blancos de aspecto modernista.

Desde el faro se comienzan a apreciar el espectáculo que nos ofrece el mar pegando contra la costa. Y eso que era un día sin viento, ni temporales, ni nada que se le pareciera….

A sus pies la playa del mismo nombre y que da vida al pueblo de Valdoviño. Un gran arenal de aguas bravas. Antes divisamos el lago de As Forcadas.

Continuamos hacia el Este pegados a la costa hasta Cedeira. Realizamos varias paradas para divisar tranquilamente los paisajes que la costa nos ofrecía gracias a sus miradores.

En Cedeira nos dimos un paseo por su puerto hasta la zona alta donde se encuentra su iglesia y la plaza.

Ya oscurecía así que decidimos dejar la ruta y dirigirnos a O Vilar donde nos hospedamos. Aunque el día había sido soleado y con buena temperatura, a pesar de que estamos en Febrero; la crema de verduras, el arroz con pastel de bonito, el godello y el chupito de licor acompañados de la agradable charla con Manuel y Pilar, fueron un preámbulo perfecto antes de irnos a descansar. El lugar está apartado y el silencio es absoluto….

Al día siguiente desayunamos a eso de las diez. Algunas nubes habían aparecido pero sin noticias de lluvias o vientos.

Retomamos nuestra ruta yendo al punto más lejano hacia el Este: Estaca de Bares. Subimos hasta el hotel El Semáforo donde las vistas son espectaculares, bajamos al faro y retornamos hasta O Barqueiro, pueblo marinero y con cierto colorido. Al fondo se veía el puente que separa las provincias de Coruña y Lugo.

Ahora ya dirección Oeste y con el mar a nuestra derecha continuamos carretera dirección Espasante. Especialmente bello es el paisaje en la playa y acantilados de Picón. Más hacia el oeste merecen especial mención los acantilados de Loiba con unas vistas extraordinarias de las diferentes playas, la Pena Furada (una roca agujereada muy cerca de la costa) y el famoso banco. Un banco de madera situado sobre el acantilado donde te puedes sentar y dejarte embriagar por una vista maravillosa. En el banco reza la frase “El mejor banco del mundo”, no se que diría el señor Botín de esto…!

En Espasante hicimos parada y fonda. Comimos en el Orillamar, muy recomendado en la Web y por la gente de la zona. Los percebes estaban impresionantes y la merluza también pero la salsa de erizo que la acompañaba me defraudó y las patatas cocidas estaban sin hacer. El sitio es algo caro pero merece la pena darse el capricho y comer al lado del ventanal con aquellas vistas. Estoy seguro que hay sitios con una mejor relación calidad-precio aunque bien es cierto que se notaba que era temporada baja.

Después de la comida seguimos nuestra ruta hacia Otigueira. Paramos en la zona de Ladrido para admirar el paisaje de esta ría y la isla de San Vicente al fondo. Continuamos hasta la playa de Morouzos ya en Ortigueira, tres kilómetros de arenal y con una zona verde muy bien acondicionada con pinos. Su arena me llamó poderosamente la atención con una mezcla curiosa entre blanco y negro que dejaba una extraña suavidad en las manos.

Visitamos Santa Marta de Ortigueira, nos llamó la atención su puerto humanizado así como sus esculturas urbanas y edificios de fachadas con un cierto aire colonial como su biblioteca municipal.

La tarde tocaba a su fin y decidimos acercarnos a Cariño, el núcleo poblacional más grande del municipio de Ortigueira. Por el camino nos acercamos a ver las pequeñas playas de Fornos y Figueroa. Finalizamos el día tomando una Estrella en una terraza de Cariño. Mientras, el sol se iba a descansar.

Una hembra de pastor alemán nos recibió cariñosamente a nuestra llegada a la casa. Su nombre, Maya. La cena consistió en una sopa de cocido con fideos que estaba excelente y una carne de ternera estofada con patatas cocidas. De postre un flan 100% casero. Muy rico. Un poco de charla y a descansar.

Por la mañana, tocaba despedirnos de Manuel y Pilar, un repaso por los últimos detalles y un hasta siempre. Buena gente.

Hoy tocaba rematar nuestra escapada por la zona quizás más espectacular en cuanto a lo inhóspito de los parajes. Nuestra primera parada fue el faro de Cabo Ortegal, espeluznante!!!!.

El día había amanecido muy nublado y la parte más alta de las montañas presentaba nubes. Siguiente parada el mirador de Miranda. Las vistas no son del todo buenas por la nubosidad, de todas formas el mirador es de lo más espectacular que hemos visto ya que se divisa toda la costa desde Cariño hasta Estaca de Bares. En el mirador se encuentra el repetidor de televisión.

Continuamos hasta la Garita Herbeira. Una construcción de piedra que en su día servía para vigilar la llegada de piratas. La nubosidad apenas dejaba atisbar la costa y sus increíbles acantilados. Continuamos por la carretera que atraviesa un paraje solitario y solo habitado por innumerables caballos salvajes. De repente la franja de nubes dio paso a un cielo completamente azul. ¿Quizás era esta línea de nubes la que separaba el Cantábrico del Atlántico?…

Llegamos al monumento homenaje a Leslie Howard, actor en la película “Lo que el viento se llevó” y que aquí murió al estrellar su avión. Hay que subirse al mirador donde hay una cruz para admirar la verde costa sobre el mar. Allí abajo ya se ve San Andrés de Teixidó.

Este pequeño pueblo pasaría desapercibido o hubiera desaparecido como tantas aldeas de Galicia si no fuera por su leyenda y pequeña iglesia de piedras blancas y negras. En sus calles hay puestos de todo tipo de souvenirs y extraños objetos a los que me costaría encontrar un lugar en mi mesilla de noche. Además de licores de todos los colores y sabores.

El paseo por el pueblo nos abrió el apetito. En este pueblo apenas había una tasca que la verdad, no tenía mucha pinta de dar comidas. Había un restaurante pero estaba cerrado. Decidimos seguir dirección Cedeira y a medio camino paramos a comer en el restaurante Calzada Romana. Ya era tarde…

Tomamos el menú del monje. Se trata de un churrasco de cerdo con chorizo (se olvidaron de ponerlo y menos mal), criollo, ensalada, patatas, vino y postre. Muy bueno el asado, con un gran sabor y bonito lugar. La carta era muy amplia y con variedad de productos de la huerta navarra. Pena que no quedaba pulpo…

Después de la comida nos fuimos a Cedeira, a punta Candieira. Un paseo y continuamos nuestro viaje de vuelta hasta Cabo Prior y su faro ya muy cerca de Ferrol. De ahí bajamos dirección Ferrol por la playa de San Xurxo donde nos encontramos una bonita imagen con los parapentes a motor y finalizamos en ese esplendido arenal de Doniños.

Cansados llegamos a casa después de un fin de semana que nos ha dejado infinidad de imágenes para el recuerdo.

Para ver las fotos pincha AQUI

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3 respuestas a ESCAPADA A LAS RIAS ALTAS

  1. Muy buen post!

    Ponemos a disposición de quién lo necesite la información de nuestra web, y os invitamos a que contactéis con nosotros siempre que necesitéis información turística de Galicia.

    Muchos saludos!

    Susana. Community Manager Turgalicia.

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